Autores:
Lic. Álvaro Israel Pérez Vega
Comisionado de Operación Sanitaria

Lic. David Guzmán Salgado
Director Ejecutivo de Supervisión y Vigilancia Sanitaria

QA. Alberto Trejo Meneses
Coordinador de Denuncias

 

Monserrat es una chica de 17 años que se realizó un tatuaje en un local en el que las instalaciones y las personas que realizaban los tatuajes y perforaciones, no cumplían con lo establecido en la Legislación Sanitaria vigente, lo cual le ocasionó graves problemas de salud que afectaron sus actividades cotidianas e hicieron que tuviera que acudir al médico para que le prescribiera un tratamiento que involucró la toma de antibióticos. Entérate qué le pasó y qué hizo la COFEPRIS al respecto.

Palabras clave: Tatuaje, perforación, perforar, piercing, infección, denuncia, visita de verificación.

 

Le ocurrió a Monserrat.

Monserrat es un chica de 17 años, actualmente cursa el último año de bachillerato, es una buena estudiante y le encanta asistir a la escuela; sin embargo, hace algunos días se vio en la necesidad de faltar a clases, ya que se sintió mal, por lo que sus padres la llevaron al médico, quien tras entrevistarla y auscultarla, concluyó que Monserrat presentaba fiebre y dolores musculares debido a una infección en la piel, la cual, fue contraída a raíz de la realización de un tatuaje. Cabe mencionar que los padres de Monserrat no sabían que ella había decidido realizárselo.

 

Cuando Monserrat recibió los servicios de tatuado, la persona que la atendió le comentó que tal vez presentaría algunas reacciones secundarias, pero que no tenía de qué preocuparse y que sólo tenía que aplicar una crema especial para tatuajes, misma que dicha persona le ofreció en un frasco pequeño de plástico sin etiqueta, sin información de ingredientes, sin responsable de producción y sin identificación de producto.

 

Monserrat aplicó la crema por poco más de 15 días, sin embargo, al continuar con malestar y al ver que la zona en donde le hicieron el tatuaje se le llenaba de pequeños granos y escoriaciones, fue que se vio en la necesidad de informar a sus padres y acudir al médico.

 

Ya en casa, los padres de Monserrat platicaron con ella y le hicieron ver los peligros que implica el realizarse un tatuaje o una perforación (piercing), sobre todo si dicho trabajo se realiza en lugares inadecuados o que no cuentan con los debidos permisos de las autoridades sanitarias.

 

Derivado de lo anterior, los padres de Monserrat, con recomendación del médico tratante, decidieron acudir a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) y presentaron su denuncia por escrito con la finalidad de que el establecimiento fuera revisado por la autoridad sanitaria.

Una vez que la COFEPRIS recibió la denuncia y fue turnada al área correspondiente, se brindó la debida atención a la misma, para lo cual se confirmaron los datos proporcionados por el denunciante (nombre o razón social del establecimiento denunciado, domicilio completo y correcto del mismo y la causa del posible riesgo sanitario); con tal información, el personal verificador adscrito a la Comisión de Operación Sanitaria de la COFEPRIS, llevó a cabo una visita de verificación sanitaria al establecimiento denunciado, en el cual se encontraron las siguientes irregularidades:

 

El establecimiento no cuenta con las áreas e instalaciones adecuadas para llevar a cabo los tatuajes y/o perforaciones.

Las personas que realizan los trabajos de tatuar y perforar, no cuentan con Tarjeta de Control Sanitario.

Las bitácoras de control de registro de usuarios y las cartas de consentimiento de los mismos, carecen de algunos datos.

No presentaron cartas de consentimiento de padre o tutor en el caso de servicios prestados a menores de edad.

No cuentan con un área de lavado y desinfectado del equipo y material utilizado.

Se encontraron frascos de tinta, transvasada, sin identificación alguna.

Se utilizan guantes de látex, pero no son estériles.

 

Por ello, la autoridad sanitaria, de manera inmediata, llevó a cabo el aseguramiento de 13 botellas con tinta con fecha de caducidad vencida depositando los frascos en una bolsa sellada sin oportunidad de reapertura; aseguramiento de 138 agujas sin lote de fabricación; aseguramiento de 71 gasas esterilizadas con fecha de caducidad vencida y el aseguramiento de 4 hojas de bisturí con fecha de caducidad vencida; cabe mencionar que el aseguramiento de los productos tiene como consecuencia que los mismos sean inutilizados con destino de destrucción final.

 

Adicionalmente, el personal que prestaba los servicios no presentó las Tarjetas de Control Sanitario y no realizaba el cuestionario de entrevista a los consumidores a quien deben advertirles de los riesgos de realizarse un tatuaje, la posibilidad de que sea irreversible y además, que no requerían la carta de consentimineto del padre o tutor cuando se trataba de servicios prestados a menores de edad, motivos todos ellos por los que se colocaron sellos de suspensión de trabajos y servicios, cerrando el establecimiento por riesgo a la salud de la población en materia de tatuajes, micropigmentaciones y perforaciones.

 

Gracias a la denuncia presentada por los papás de Monserrat, se alertó a la COFEPRIS sobre la forma de trabajar del establecimiento denunciado, lo que originó la visita de verificación que concluyó con el cierre del establecimiento, evitando con ello riesgos a la salud de las personas que tuvieran intención de solicitar servicios en el lugar suspendido.

 

QUE A TI NO TE PASE, si decides realizarte un tatuaje, una perforación o una micropigmentación, tienes derecho a exigir como consumidor que el establecimiento cumpla con lo siguiente:

El personal que labora en el establecimiento debe contar con su Tarjeta de Control Sanitario vigente emitida por la COFEPRIS.

Aviso de funcionamiento del establecimiento.

Se debe contar con registro de los usuarios que recibieron los servicios, en la que deberá asentar como mínimo: los datos de la identificación oficial de quien recibió el servicio, en el caso de menores de edad, de quien ejerza la patria potestad o tutor; fecha y descripción del servicio prestado, nombre de quien realiza el servicio, marca, No. de lote, fecha de caducidad y colores de las tintas empleadas, fecha de caducidad de las agujas, o material punzo cortante empleado.

Se debe contar con cartas de consentimiento de padre o tutor en el caso de servicios prestados a menores de edad.

Las áreas e instalaciones del establecimiento deben tener adecuadas condiciones de higiene.

Los trabajos que se realicen en el establecimiento deben ser realizados con equipo y materiales esterilizados o desinfectados, dependiendo de su naturaleza.

Las tintas deben tener en su etiqueta: No. de lote, fecha de caducidad, etiquetado en español o la traducción de la información original.

 

En caso contrario o si conoces de algún caso similar o cualquier otro que represente un riesgo sanitario a la salud de la población, te invitamos a convertirte en un coadyuvante de la COFEPRIS para evitar riesgos a la salud de las personas y presentar tu denuncia en:

www.cofepris.gob.mx sección “Denuncia Sanitaria”.

Ventanilla del CENTRO INTEGRAL DE SERVICIOS (CIS), ubicada en: Oklahoma No. 14, Col. Nápoles, Del. Benito Juárez, C.P. 03810, México D.F.

Centro de Atención Telefónica (CAT), Teléfono: 01-800-033-50-50.

En la Comisión Estatal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios o Dirección de Regulación Sanitaria de la localidad correspondiente, cuando se trata de algún Estado de la Republica, cuyos domicilios y números telefónicos, aparecen en la página web: www.cofepris.gob.mx.

 

Durante el 2015 la COFEPRIS cerró 25 establecimientos de tatuajes, perforaciones y micropigmentaciones por incumplimiento a la regulación sanitaria y continuará trabajando para cuidar tu salud.

   

 

Prevención de riesgos sanitarios a través de testimonios reales.


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