Autores:

Lic. Álvaro Israel Pérez Vega
Comisionado de Operación Sanitaria

José Noé Lizárraga Camacho
Director Ejecutivo de Dictamen Sanitario


Ave María Pérez García
Dictaminador Especializado “A”

 

Fecha de publicación: 22 de agosto 2017

Susana, profesionista de 42 años, acude dos veces al año a realizarse chequeos médicos. En su última consulta su médico indicó que debía realizar estudios de laboratorio, por lo que le recomendó el laboratorio que ha sido instalado en el mismo inmueble de su consultorio, en el que le harían un descuento. Ella acudió a dicho laboratorio y tuvo una mala experiencia, por lo que decidió interponer una denuncia ante la COFEPRIS, ya que no cuenta con las condiciones mínimas bajo las que debe operar.

Palabras clave: flebotomista, laboratorio de proceso, control de calidad, desechable, riesgo.

 

 

Le ocurrió a Susana:


Como parte de su rutina, Susana acude cada 6 meses a realizarse un chequeo médico. En esta ocasión el médico le  indicó que debería realizarse estudios de laboratorio con toma de sangre y le sugiere acudir al que han instalado en el mismo inmueble del consultorio, obsequiándole un pase con descuento en los precios de lista.


Al llegar al lugar, Susana se percata de que el laboratorio se encuentra instalado en un pequeño espacio y al ser atendida por la recepcionista, recibe la instrucción de presentarse al día siguiente por la mañana sin indicaciones preparatorias para las pruebas a realizar.


Al día siguiente, Susana se presenta al laboratorio recomendado y la misma recepcionista, ahora como flebotomista (técnico de la salud que extrae sangre), le indica que tomará las muestras de sangre en un pequeño sillón ubicado en un área adjunta a la recepción. La supuesta flebotomista entonces dispone de materiales para la toma de muestra pero presenta una jeringa sin haber mostrado previamente a Susana que se trataba de material nuevo, por lo que Susana cuestiona los hechos y la persona responde que los tubos que utilizan estaban cuidadosamente preparados para la toma de muestras de sus pacientes, sin embargo, no acreditó que los utensilios fueran estériles o de único uso y desechables.


La supuesta flebotomista realizó diversos intentos para encontrar la vena de su brazo, pero lastimó a Susana porque le hizo varios piquetes, por lo que Susana reclamó que había sido lastimada y la persona que otorgaba el servicio respondió que como era “gordita”, no podía identificar la vena. Al quinto intento, Susana solicitó suspender los servicios y se retiró enojada. Tuvo un moretón en su brazo al día siguiente y estuvo adolorida por las afectaciones que la persona provocó.


Por lo ocurrido, la recepcionista llamó a Susana para que se presentara al día siguiente y Susana no quiso aceptar la cita, manifestando su molestia con lo ocurrido el día anterior, a lo que la recepcionista informó que no tenía personal de apoyo y por ello era difícil poder realizar las actividades de la mejor manera. Al ser cuestionada con respecto a su preparación profesional, la recepcionista evadió la pregunta y no informó si contaba con estudios técnicos o profesionales.


Después de analizar esta situación y considerando la experiencia tan desagradable que tuvo con el laboratorio, Susana decidió no acudir nuevamente por  temor a que le causaran un daño más grave.


Susana investigó a través de internet cómo podía levantar una queja contra del laboratorio, fue así que al entrar a la página electrónica de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) http://www.gob.mx/cofepris decidió hacer una denuncia para que la autoridad competente se enterara de esta situación y realizaran las acciones necesarias para evitar el daño a la salud de otras personas.


Derivado de la de denuncia ingresada por Susana, la COFEPRIS inició un operativo visitando diversos laboratorios, entre ellos, el denunciado, en donde se verificaron las áreas de toma de muestra de sangre, cumplimiento administrativo de funcionamiento y de profesionistas.


Los hallazgos más importantes que provocaron la inmediata suspensión de servicios, fueron:

* No tener aviso de funcionamiento
* No contar con aviso de responsable sanitario
* No contar con documentación de acreditación académica
* Insumos con fechas de caducidad vencida.
* Deficiente manejo de residuos peligrosos biológico-infecciosos (RPBI)

Para que a ti no te pase, siempre que acudas a un laboratorio de análisis clínicos revisa los principales puntos de seguridad que a continuación se indican y que puedes requerir que te sean mostrados al momento de solicitar los servicios:


1. Que cuente con aviso de funcionamiento y responsable sanitario


2. Si el laboratorio cuenta con rayos X y servicios de transfusión sanguínea, requiere además de licencia sanitaria


3. Que cuente con áreas separadas para toma de muestras


4. Que el personal que toma muestras cuente con técnica acreditada documentalmente


5. Que utilicen material nuevo para toma de muestras y se abra en presencia del paciente y se deseche una vez utilizado


6. Que los productos que utilicen cuenten con fecha de caducidad vigente

 

La COFEPRIS, mediante la vigilancia y evaluación de los procesos realizados en los establecimientos de atención y servicios médicos, identifica y analiza aquellas actividades que impactan en la salud de la población, por lo que la información que proporcionan los usuarios es fundamental para fortalecer la confianza de los pacientes y evitar la prestación de servicios ilegales.

 

Referencias:
1. Ley General de Salud
2. NOM-007-SSA3-2011, para la Organización y funcionamiento de los Laboratorios Clínicos.
3. Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de prestación de Servicios de Atención Médica

 

 

 

 

Prevención de riesgos sanitarios a través de testimonios reales.


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