Autor:
M. en C. José Alberto Rosales Castillo
Subdirector Ejecutivo de Factores de Riesgo
Comisión de Evidencia y Manejo de Riesgos

 

Cada año, durante las fiestas de fin de año, se acostumbra dar regalos a los niños, entre los que predominan los juguetes, sin embargo, algunos juguetes pueden contener sustancias tóxicas, tales como el plomo o los solventes orgánicos, las cuales generalmente están contenidas en la pintura que se utiliza para decorarlos. Todos debemos estar muy alertas para seleccionar los juguetes de acuerdo con la edad de los niños que los utilizarán, así como supervisarlos durante el juego para evitar que se puedan lastimar o ingerir de forma accidental algún juguete o una parte de este.

 

Palabras clave: Juguetes, plomo, tóxico, niños, regalos.

 

En estas épocas queremos hacer de las fiestas de fin de año una temporada especial, donde los niños siempre estén en el centro de nuestra atención y de nuestras mejores intenciones, por lo que buscamos regalarles algún juguete.

 

Los niños utilizan todos sus sentidos, tacto, olfato, vista, oído y gusto, para conocer e interactuar con el mundo, lo mismo ocurre cuando un juguete llega a sus manos.

 

De forma general, los juguetes son fabricados de tal manera que no sean peligrosos para los niños en su uso normal; sin embargo, en algunas ocasiones los juguetes llegan a ser un riesgo sanitario cuando son fabricados con sustancias en cantidades que son perjudiciales para la salud de los niños o cuando los juguetes no son los adecuados para su edad, lo cual puede resultar en que el infante sufra una intoxicación o salga lastimado.

 

Los niños pueden entrar en contacto con las sustancias tóxicas al ingerir o chupar el juguete, al inhalar algún olor fuerte que provenga de éste, al tomarlo con las manos y que por la sola manipulación irrite su piel o porque deje residuos en las manos de los niños y estos posteriormente se lleven las manos a la boca, a los ojos o ingieran alimentos sin haberse lavado las manos.

 

Existen diferentes tipos de sustancias que pueden estar contenidas en los juguetes, entre estas se destaca el plomo, el cual está asociado generalmente con ciertos tipos de pintura o se puede encontrar directamente en el material con el cual se fabrica el juguete.

 

La intoxicación con plomo no es fácil de reconocer desde el punto de vista clínico, ya que sus efectos generalmente se observan varias semanas después de haber estado en contacto con este metal.

 

El plomo tiene graves consecuencias en la salud de los niños. Si el grado de exposición es elevado, ataca al cerebro y al sistema nervioso central, además puede causar anemia e hipertensión. Se cree que los efectos en sistema nervioso y conductuales asociados al plomo, son irreversibles.

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), es la encargada de vigilar que los juguetes no representen un riesgo a la salud de los niños, para lo cual ha emitido una Norma Oficial Mexicana (NOM-252-SSA1-2011, Salud ambiental. Juguetes y artículos escolares. Límites de biodisponibilidad de metales pesados. Especificaciones químicas y métodos de prueba), en la cual se establecen las condiciones sobre el contenido de metales (incluyendo al plomo) que se consideran seguros, esta labor de vigilancia se realiza de manera conjunta con la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO).

 

Para determinar si algún juguete contiene plomo, es necesario realizar un análisis de laboratorio, dichos análisis son realizados por la COFEPRIS de manera cotidiana, en caso de encontrar que no se cumple con la NOM-252-SSA1-2011 los juguetes son retirados del mercado.

 

Las sustancias de olor fuerte pueden ser solventes ligados a la pintura, de forma general estos pueden ser dañinos para el sistema nervioso.

Todos los niños pueden ser afectados por las sustancias antes mencionadas, sin embargo, los niños de 3 años y menores, son con los que debemos tener un mayor cuidado, porque en esas edades suele ser más frecuente que se lleven los objetos a la boca. Es indispensable sólo comprar juguetes que estén acorde con su edad, ya que fácilmente podrían ingerir una pieza pequeña del juguete y ahogarse o chupar un juguete que no esté diseñado para esto y terminar comiéndose los materiales del juguete.

 

 

Con el fin de evitar posibles riesgos, debemos tomar en cuenta los siguientes consejos:

Selecciona los juguetes de acuerdo con la edad de los niños.

Supervisa el juego para evitar que los niños se puedan lastimar o ingieran de forma accidental algún juguete o una parte de éste.

Examina el juguete con la intención de determinar si tiene algún olor fuera de lo común.

Mantente atento a la salud de los niños, en especial en las primeras ocasiones que interactúa con el juguete, por ejemplo, que su contacto no cause irritación en la piel.

Verifica que los juguetes no dejen residuos de pintura o de cualquier otro tipo en las manos de los niños.

Vigila que los niños se laven las manos después de jugar y antes de comer.

Asegúrate que los juguetes de peluche sean lavables, para evitar acumulación de polvo y otros materiales que pueden causar alergias.

Mantente pendiente de los comunicados que pueda hacer la COFEPRIS sobre los resultados de la vigilancia que realiza en esta temporada de fiestas para determinar el contenido de plomo en juguetes, lo cual podrás hacer a través de los medios de comunicación, de la página de Internet de la COFEPRIS (www.cofepris.gob.mx) o de la página de Internet de la PROFECO (http://www.profeco.gob.mx/Verificacion/alertas_nvo.asp), donde se reportan las alertas al consumidor.

 

En caso de que detectes alguna irregularidad en un juguete o que haya generado un problema de salud en alguno de tus seres queridos, puedes realizar una denuncia en la página de Internet de la COFEPRIS.

 

 

 

 

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