Autores:

Lic. Jorge Antonio Romero Delgado
Comisionado de Fomento Sanitario

Ing. Aldo Verver y Vargas Duarte
Director General Adjunto

Lic. Jessica Boyzo Sánchez
Directora Ejecutiva de Comunicación de Riesgos y Capacitación

 

Es muy importante promover la lactancia materna como alimentación exclusiva durante los seis primeros meses de vida, evitando, salvo que sea imprescindible, de acuerdo con el médico tratante, el uso de sucedáneos de la leche. Esto para evitar que se presenten riesgos sanitarios y fortalecer la salud tanto de la madre como del lactante. Se menciona la normativa mexicana sobre este tema.

 

Palabras clave: salud; riesgos sanitarios; lactancia materna; prevención; percepción.

 

La leche materna es el alimento más completo y nutritivo. Contiene proteínas esenciales, vitaminas, minerales, enzimas, factores de crecimiento, anticuerpos y bacterias no patógenas para proteger contra enfermedades. Sus propiedades físicas y concentraciones de nutrientes son cambiantes. Su composición es única en cada persona, de acuerdo con la dieta y etapa de lactancia específica.


Anualmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) celebra del 1 al 7 de agosto en más de 170 países, la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que tiene el propósito de fomentarla para mejorar la salud de los bebés de todo el mundo.


La lactancia materna es el mejor modo de proporcionar al recién nacido los nutrientes que necesita, al punto que ha ganado el título del alimento ideal. La OMS la recomienda como modo exclusivo de alimentación durante los seis primeros meses de vida; a partir de entonces se recomienda seguir con la lactancia materna hasta los 2 años como mínimo, complementada adecuadamente con otros alimentos inocuos.

 

 


 

Beneficios para el bebé:

Puede prevenir enfermedades gastrointestinales y reduce el riesgo de muerte súbita del lactante.

Mejora el sistema inmunológico inmaduro de los recién nacidos y fortalece sus mecanismos de defensa.

Ayuda también a desarrollar su cerebro, perfeccionando y madurando su sistema psicomotor, emocional y social.

Fortalece el vínculo entre madre e hijo, que es igual de importante que el alimento.

También tiene beneficios para la madre que amamanta:

    Facilita la recuperación postparto.

    Ayuda a recuperar el nivel del peso anterior al embarazo.

    Reduce el riesgo de depresión, anemia, cáncer de seno y ovarios, osteoporosis y enfermedades crónicas degenerativas, como la diabetes, colesterol alto e hipertensión.

Con base en lo anterior, hacemos hincapié en que amamantar al bebé es sinónimo de salud y bienestar, no solo para él, sino también para la madre.


Es importante que las madres recién paridas sepan que la lactancia es un derecho no sólo de los bebés, también de ellas. Por eso, deben participar y sumarse a la política de promoción a la lactancia materna, poniéndola en práctica, así como promover que se respete y se haga valer como tal.


Este tema es tan importante que la Asamblea Mundial de la Salud aprobó desde 1981, el Código internacional para la comercialización de sucedáneos de la leche materna, con el propósito de proteger y fomentar la lactancia materna, proporcionando información acerca de la alimentación adecuada para los lactantes y niños pequeños. Desde entonces, la aprobación de diversas resoluciones adicionales ha fortalecido las estipulaciones del Código.


En este Código se establece la regulación de la comercialización de los productos sucedáneos de la leche materna, los biberones y las tetinas. También se estipula que no se debe promover el uso de dichos productos entre la población general, así como que no se debe favorecer su uso en los establecimientos de salud. Tampoco los profesionales de la salud deben impulsar el uso de estos productos, sino que deben fortalecer la lactancia materna.


A la fecha, 65 países han aplicado este Código. México ha establecido diversas políticas de salud pública para ello, así como una normativa que protege la lactancia materna.


La fracción II del Artículo 64 de la Ley General de la Salud, establece que las autoridades sanitarias pondrán en marcha acciones de fomento para la lactancia materna en los establecimientos para la salud y, por su parte, el artículo 147 del Reglamento de Control Sanitario de Productos y Servicios, hace patente que no se podrán otorgar muestras gratuitas de fórmulas para lactantes.


Asimismo, existe una Norma Oficial Mexicana, la NOM-007-SSA2-2016, que está dedicada a establecer los puntos esenciales para la atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio, y de la persona recién nacida. En ella se establece que en las unidades médicas no se permitirá la distribución gratuita ni la promoción de sucedáneos de la leche materna.


El artículo 7 del Acuerdo por el que el Consejo de Salubridad General emite disposiciones para fortalecer la política pública en lactancia materna en materia de sucedáneos de la leche materna o humana, Publicado el 14 de marzo del 2013 con el Consejo de Salubridad General, indica que no se podrán aceptar muestras de productos ni sucedáneos de la leche materna, salvo con un protocolo de investigación y en ningún caso se aceptarán recetas como sustituto de dicho protocolo.


Por otra parte, es esencial que a la población general se le  brinde información fidedigna sobre uso de fórmulas infantiles, evitando los excesos en la mercadotecnia, a manera de prevenir riesgos tomando decisiones informadas relacionadas con el hecho de amamantar a un recién nacido y así promover una cultura de protección de riesgos sanitarios que permita que, efectivamente, los sucedáneos de la leche materna se utilicen sólo en caso necesario, como lo marca el artículo 147 del Reglamento de Control Sanitario de productos y servicios que establece lo siguiente:

 

    I. Cuando sea con fines de investigación para la salud,

    II. Cuando su consumo sea destinado, mediante prescripción médica, a satisfacer las necesidades nutrimentales de los lactantes con trastornos, enfermedades o condiciones médicas específicas durante los primeros meses de vida o hasta la introducción de la ablactación o alimentación complementaria;

    III. Cuando mediante prescripción médica, el estado de salud de la madre impida la lactancia materna durante los primeros meses de vida o hasta la introducción de la ablactación o alimentación complementaria de los lactantes;

    IV. Cuando sean necesarias para la atención de situaciones de desastre o emergencia, así como para la prevención de los riesgos inminentes a que se refiere la Ley General de Protección Civil, y

    V. Cuando la Secretaría lo determine como una medida de salud pública.

    Promover la lactancia materna es fundamental. Por ello la COFEPRIS difundió en fechas recientes una campaña en redes sociales dirigida a la población general, las mujeres embarazadas, puérperas y profesionales de la salud.

 

 

 

 

 

En esta sección encontrarás temas de política pública en salud.


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